El dato más relevante e importante que dejaron los procedimientos fue que no se detectaron ejemplares del famoso “ratón colilargo” (Oligoryzomys longicaudatus), que es considerado el principal portador de la variante de hantavirus más común en nuestro país (el virus Andes).
Estudios en marcha, pero sin signos de alarma
A pesar de no haber encontrado al principal transmisor de la enfermedad, los técnicos del Malbrán sí capturaron ejemplares de otras dos especies de roedores nativos de la zona (Abrothrix hirta y Abrothrix olivacea). Si bien estos animales estuvieron asociados en el pasado a la circulación del virus en algunas áreas de la Patagonia, las autoridades sanitarias aclararon de inmediato que hasta el momento no existe ninguna evidencia de que los animales atrapados estén infectados.
“Hasta el momento no contamos con evidencia que permita confirmar infección en las especies capturadas. Debemos continuar con estudios específicos para determinar si son positivas para hantavirus”, explicó con cautela la doctora Carla Bellomo, integrante del Servicio de Biología Molecular del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) y responsable de coordinar las tareas en el terreno.
Todas las muestras de sangre y tejidos obtenidas en la isla fueron congeladas a -80°C y enviadas al Laboratorio Nacional de Referencia en Buenos Aires. Allí se les realizarán análisis de sangre y pruebas moleculares de alta complejidad (RT-PCR) para buscar material genético del virus y descartar definitivamente cualquier riesgo.