El médico traumatólogo Juan Francisco Thomatis admitió su responsabilidad en cuatro hechos de abuso sexual cometidos durante consultas médicas en Puerto Madryn y fue condenado a tres años de prisión en suspenso en el marco de un juicio abreviado.
La resolución judicial generó una fuerte polémica debido a que el acuerdo homologado por el juez Marcelo Orlando no incluyó la inhabilitación profesional, por lo que el médico podrá continuar ejerciendo la medicina de manera legal.
Las denuncias comenzaron a trascender públicamente en 2025 y las víctimas coincidieron en relatar un patrón reiterado de conductas abusivas dentro del consultorio, en un contexto atravesado por la confianza médico-paciente y la situación de vulnerabilidad de quienes asistían a las consultas.
La investigación fue impulsada por las fiscales María Angélica Cárcano y Romina Carrizo, quienes reunieron distintas pruebas durante la causa. Entre las medidas realizadas se ordenaron allanamientos tanto en el centro médico donde atendía Thomatis como en su domicilio particular.
Durante esos operativos se secuestraron dispositivos electrónicos y documentación considerada relevante para sostener la acusación. Frente al material probatorio incorporado en el expediente, la defensa del acusado, encabezada por el abogado Fabián Gabalachis, optó por avanzar con un juicio abreviado.
Aunque la condena evita el cumplimiento efectivo de prisión, el reconocimiento de culpabilidad deja un antecedente penal firme contra el profesional. Sin embargo, la decisión de no aplicar una inhabilitación abrió un fuerte debate social y judicial sobre los mecanismos de control y protección hacia los pacientes.
Especialistas en derecho penal señalan que este tipo de resoluciones son legales dentro del sistema judicial argentino, aunque advierten que pueden generar cuestionamientos públicos por la gravedad de los hechos y el ámbito donde ocurrieron.
El caso volvió a poner en discusión los abusos cometidos en espacios institucionales y la necesidad de garantizar entornos seguros dentro del sistema de salud, especialmente en situaciones donde existe una relación de poder y confianza entre profesionales y pacientes.