El 23 de febrero de 2024, a las 7 de la mañana, un estruendo despertó a todo el barrio LU4. El techo del palier de un edificio colapsó, bloqueando el acceso principal. Diecisiete personas quedaron momentáneamente atrapadas y fueron rescatadas por bomberos y personal de emergencia, sin registrar heridos de gravedad.
A raíz del siniestro, se clausuró el edificio como medida preventiva y se inició una evaluación estructural. Desde entonces, los vecinos aseguran que han seguido apareciendo grietas tanto internas como externas, y que la situación genera incertidumbre.
En paralelo, manifestaron inquietud por un socavón ubicado detrás de una escuela cercana al complejo. Según describen, el pozo se profundiza con cada lluvia, y advierten sobre el riesgo que implica para quienes transitan por la zona, especialmente niños y niñas que asisten al establecimiento educativo.
“Nos preocupa la seguridad de nuestros hijos. La calle debería cerrarse al tránsito hasta que se haga una revisión completa”, expresaron algunos padres.
Desde el barrio solicitan que las autoridades competentes, en especial del área de Obras Públicas, evalúen nuevamente las condiciones del edificio y del entorno para garantizar tranquilidad a las familias.