En medio de la conmoción por la muerte de Ángel, el niño de 4 años, desde el Foro de Infancias Robadas alertaron sobre falencias estructurales en el sistema de protección integral y reclamaron una revisión profunda de las políticas públicas destinadas a la niñez.
En diálogo con La Tribuna por Radio del Mar, Liliana Murgas, integrante de la organización, sostuvo que el caso expone interrogantes urgentes sobre el rol de las instituciones, las familias y el Estado. “Nos sacude como sociedad y nos obliga a preguntarnos qué nos está pasando como adultos”, expresó.
Murgas remarcó la necesidad de abordar la problemática con una mirada integral, que no se limite a buscar responsables puntuales, sino que analice el funcionamiento del sistema en su conjunto. En ese sentido, advirtió sobre la falta de inversión, recursos y políticas sostenidas en materia de infancia.
“¿Qué pasó que este niño no fue escuchado? ¿Qué pasó que no fue visto, incluso habiendo intervención judicial?”, planteó, al tiempo que aclaró que no cuenta con información específica del caso, pero sí con una preocupación generalizada por situaciones similares que podrían estar ocurriendo sin visibilización.
La referente social también cuestionó el debilitamiento de los equipos técnicos y la precarización laboral de los profesionales que intervienen en estas problemáticas, así como la falta de espacios comunitarios de contención en los barrios. “No se prioriza la infancia y eso tiene consecuencias”, afirmó.
Además, advirtió que desde la organización han recibido planteos de posibles situaciones de violencia en otros contextos familiares, lo que enciende una señal de alerta. “Escuchar no es un gesto amable, es dedicar tiempo y entender qué le está pasando a ese niño o a esa familia”, subrayó.
Finalmente, Murgas llamó a fortalecer la presencia del Estado en territorio y a garantizar políticas públicas que acompañen a las familias en sus procesos de crianza. “Si no hay una infancia sana, no puede haber una sociedad saludable”, concluyó.