La víctima, a pesar del mal momento y los golpes, logró dar aviso rápidamente. Desde el Centro de Monitoreo alertaron a la Seccional Séptima, y gracias a la descripción precisa que dio la mujer sobre la ropa y el aspecto del atacante, el operativo cerrojo funciono a la perfección y lo uniformados dieron rápidamente con su paradero.
Mientras los efectivos de la Séptima asistían a la damnificada, sus pares de la Comisaría Cuarta, que estaban de patrullaje preventivo por la zona, divisaron a un sujeto que coincidía punto por punto con el reporte.
La huida de Maximiliano D.L. (34) terminó sobre la Avenida 10 de Noviembre. Allí, la policía lo interceptó y comprobó que todavía llevaba los elementos que acababa de robar. El hombre fue trasladado a la dependencia policial y ahora deberá rendir cuentas ante la Justicia por el robo y la agresión.