El Complejo Volcánico Laguna del Maule, ubicado en la cordillera entre Neuquén, Mendoza y Chile, elevó su nivel de alerta técnica a amarilla tras registrarse más de 11.000 movimientos sísmicos en las últimas semanas, en su mayoría del lado chileno.
El fenómeno fue reportado en forma conjunta por el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar), el Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV) y el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile, como parte del trabajo de monitoreo binacional que se realiza sobre esta caldera volcánica de gran magnitud.
Aumento inusual de actividad
Los sismos detectados son volcano-tectónicos, es decir, vinculados al fracturamiento de roca en el interior del volcán. Las zonas más afectadas se localizaron en sectores como Troncoso, Las Nieblas, el suroeste de la laguna y zonas cercanas al este del complejo.
Aunque no se espera una erupción inminente, el aumento de sismos junto con cambios en la deformación del terreno, detectados por estaciones GNSS, sugiere una posible reconfiguración interna del sistema volcánico. Estas señales hacen que el nivel de vigilancia se mantenga alto.
¿Qué implica la alerta amarilla?
Este nivel indica que la actividad del volcán está por encima de lo normal, sin representar, por ahora, una amenaza directa. Es una señal de precaución que activa protocolos de observación más intensivos y coordinación con autoridades locales, provinciales y nacionales.
Ubicación y zonas cercanas
El complejo se encuentra en una región de difícil acceso, cerca del Paso Pehuenche, en el límite binacional. Las localidades argentinas más cercanas son Cochico y Barrancas (Neuquén), así como Las Loicas, Bardas Blancas y Malargüe (Mendoza), todas dentro de un radio de 100 km.
Las autoridades reforzaron la importancia de mantener la calma y seguir únicamente información oficial mientras continúa el monitoreo permanente del volcán.