La internación de una niña de 3 años y un bebé de 4 meses en Puerto Madryn, luego de un presunto cuadro de intoxicación con cocaína a través de una mamadera, encendió nuevamente la alerta sobre los riesgos que implica la exposición de niños pequeños a este tipo de sustancias.
Al respecto, el jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Regional, Luis Cisneros, dialogó con Actualidad 2.0 por Radio del Mar y explicó que se trata de situaciones complejas que requieren una atención inmediata y destacó que no son casos aislados.
“Esto está siendo cada vez más frecuente. Lo que pasó en Puerto Madryn dejó muy mal a todo el mundo, pero cuando se dan estos cuadros son complicados y pueden incluso tener un desenlace fatal”, señaló.
El especialista remarcó que los bebés pueden estar expuestos a sustancias no solamente por contacto directo, sino también durante el embarazo o a través de la lactancia materna.
“Nadie está exento. Puede ser a través de la placenta o de la lactancia materna. Por eso el servicio de Neonatología tiene procedimientos claros para esta patología y, una vez que se detecta, se suspende la lactancia materna”, explicó.
Cisneros detalló que la exposición a cocaína durante la gestación o en los primeros meses de vida puede generar múltiples complicaciones. Entre ellas mencionó partos prematuros, alteraciones neurológicas, irritabilidad en los recién nacidos, convulsiones, trastornos encefálicos y también consecuencias cardiovasculares y respiratorias que pueden ser graves.
“Son muchas las cosas que pueden llegar a ocurrirle a un bebé”, advirtió.
Además, el profesional señaló que desde el área de Pediatría vienen observando un aumento en situaciones vinculadas al consumo de sustancias en edades cada vez más tempranas.
“Ha ido en aumento el consumo en menores. Muchas veces tenemos una mirada corta sobre la adolescencia, pero Pediatría atiende desde recién nacidos hasta chicos de 14 años y estamos viendo cosas que nunca antes habíamos visto”, afirmó.
Finalmente, remarcó la importancia de la detección temprana y del acompañamiento de los equipos de salud para abordar estos casos y reducir los riesgos para los niños y niñas expuestos.