Tras recibir una oleada de críticas en redes sociales y una respuesta indirecta del entorno del músico, Rincón decidió bajar el tono de sus declaraciones.
En un descargo realizado hoy, la actriz admitió haberse “ido de mambo” con sus palabras. “Me disculpo, lo que menos quise es ofenderlo. Me imagino a la madre; si se meten con mi hijo de 19 años yo voy y te mato, y tiene toda la razón”, expresó Rincón, reconociendo el impacto negativo de sus afirmaciones sobre la familia del joven trapero de Morón.
El origen de la polémica
La disputa comenzó durante una entrevista con la periodista Pía Shaw, donde Rincón, quien atraviesa un profundo proceso espiritual volcado a la fe cristiana, lanzó una dura crítica hacia la industria musical. En esa charla, afirmó que algunos artistas “están comprando almas con la música” y describió situaciones que interpretó como rituales satánicos en los escenarios.
Puntualmente sobre Milo J, la mediática cuestionó su seriedad y un acto artístico en el que el cantante interactúa con un cuchillo y una figura. “Claramente Milo J está totalmente poseído. Le meten cosas a la gente con la música”, había sentenciado originalmente. Ahora, en sus disculpas, aclaró que sus críticas sobre ritos satánicos no eran específicas hacia él, aunque mantuvo su opinión de que algunas puestas en escena parecen “rituales umbandas”.
La respuesta mística y el cierre del conflicto
Antes de pedir disculpas, Rincón había compartido en sus historias de Instagram un versículo del Nuevo Testamento alusivo a las persecuciones espirituales, sugiriendo que las críticas que recibía eran parte de su camino de fe. Sin embargo, el revuelo mediático y la defensa incondicional de los seguidores del músico la llevaron a aclarar que no tiene nada personal contra él y que, de hecho, lo considera un “muy buen músico”.
Por el momento, Milo J no se pronunció de manera directa sobre el tema, manteniendo su perfil enfocado en sus proyectos artísticos y evitando alimentar la confrontación mediática iniciada por la actriz.