En diálogo con La Tribuna por Radio del Mar, el abogado Julio Santiago Alonso realizó un duro análisis tras la muerte del niño Ángel y apuntó contra el funcionamiento del sistema judicial, al considerar que “ha perdido el norte del ser humano, especialmente del más vulnerable”.
Alonso sostuvo que el caso expone una problemática que trasciende lo individual y pone en evidencia fallas estructurales. “Cuando un niño muere en medio de disputas de cuidado, advertencias previas y organismos intervinientes, no fracasa solo una persona, queda interpelado todo el sistema”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que Ángel “no era un expediente”, sino un niño con historia, emociones y señales que, según indicó, fueron ignoradas. “La primera pregunta no debería ser solo qué pasó, sino quién escuchó a tiempo”, planteó.
El letrado hizo hincapié en el principio del interés superior del niño, establecido en la normativa nacional e internacional, y advirtió que muchas veces queda relegado frente a la burocracia. “Parece una hermosa declaración, pero en la práctica se diluye”, señaló.
Asimismo, mencionó la Ley Lucio, que establece capacitaciones obligatorias para agentes del Estado en materia de niñez, y cuestionó su aplicación efectiva. “No fue creada para cumplir formalidades, sino para que el Estado aprenda a ver lo que antes no vio”, indicó.
También hizo referencia al antecedente del caso Fornerón, donde se advirtió que las demoras judiciales pueden constituir una forma de violencia. “En la infancia, el tiempo judicial no es neutro: puede salvar o condenar”, subrayó.
Por otro lado, Alonso alertó sobre la existencia de un “patrón de conducta” en el sistema, al que definió como una “cultura del descarte”, donde las decisiones terminan reduciendo a los niños a meros trámites administrativos.
Además, se refirió al impacto de las denuncias falsas en conflictos familiares, señalando que pueden derivar en la interrupción de vínculos y afectar directamente a los menores. En ese marco, pidió revisar cómo se aplican ciertas medidas judiciales sin escuchar a todas las partes.
Finalmente, el abogado destacó la importancia de visibilizar estos casos y abrir el debate público. “Nombrar y visibilizar es la primera forma de prevención para que esto no vuelva a pasar”, concluyó.