El inicio de la pelea tuvo a Morteira como protagonista, conectando los primeros golpes claros y tomando la iniciativa. Sin embargo, su dominio duró poco. Cuando Guzmán logró afirmarse y posicionarse en el ring, respondió con contundencia y cerró el combate de manera inmediata, dejando sin chances a su rival.
La rápida definición desató la ovación del público y marcó uno de los momentos más destacados de la velada, disputada en el Club Ingeniero Luis A. Huergo, donde se desarrolló una extensa cartelera de kickboxing y Muay Thai con presencia internacional.
Con este triunfo, Guzmán sumó el cinturón WCK y reafirmó su lugar como una de las principales figuras locales de los deportes de contacto.