El acuerdo se selló en una reunión convocada por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, y representa un paso decisivo en el alineamiento político y económico entre ambas naciones.
El instrumento tiene como objetivo principal desarrollar un suministro seguro y competitivo de estos recursos, considerados fundamentales para la transición energética global. Estos minerales son piezas clave para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos, paneles solares y tecnología militar avanzada.
Según datos difundidos por la Cancillería, el sector minero atraviesa un crecimiento histórico en el país. Durante 2025, las exportaciones del rubro alcanzaron un récord de 6.037 millones de dólares, impulsadas en gran medida por los incentivos del RIGI. La producción de litio también marcó un hito al superar las 110 mil toneladas anuales, posicionando a la minería como uno de los pilares económicos junto al sector energético y la agroindustria.
El acuerdo también contempla la simplificación de procesos administrativos para la obtención de permisos y la cooperación técnica en áreas como el mapeo geológico y el reciclaje de materiales. Con esta asociación, el Gobierno nacional proyecta un crecimiento exponencial de las exportaciones mineras, con el objetivo de que alcancen los 20.000 millones de dólares anuales en los próximos siete años.