La misión Artemis II culminó con éxito este viernes tras el regreso seguro de sus cuatro astronautas a bordo de la cápsula Orión, marcando un paso clave en el retorno del ser humano a la órbita lunar por primera vez desde 1972.
El amerizaje se produjo en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, donde la tripulación fue recibida en buen estado de salud tras diez días de misión sin mayores inconvenientes. Desde el centro de control en Houston celebraron el logro con aplausos, destacando la importancia del operativo.
“Estados Unidos ha vuelto a enviar astronautas a la Luna y traerlos de regreso a salvo”, afirmó Jared Isaacman, al referirse a esta misión de prueba del potente cohete SLS y la nave Orión.
La misión, comandada por Reid Wiseman, logró varios hitos históricos. Entre ellos, la tripulación superó el récord de distancia establecido por la Apolo 13 al alejarse hasta 406.771 kilómetros de la Tierra.
Además, por primera vez se probó el sistema de soporte vital humano en una nave al atravesar la cara oculta de la Luna, lo que implicó un apagón de comunicaciones de 40 minutos. Durante ese trayecto, los astronautas también pudieron observar un eclipse de más de 50 minutos, lo que permitió realizar nuevas observaciones científicas.
Desde la NASA indicaron que ahora comenzará una etapa clave de análisis del material recolectado durante la misión, tanto imágenes como datos técnicos, que servirán para planificar los próximos pasos del programa Artemis.
El objetivo de este ambicioso plan es avanzar hacia nuevas misiones tripuladas, con la meta de volver a alunizar hacia 2028 y continuar el desarrollo de una futura base en la Luna, consolidando así una nueva era en la exploración espacial.