En el marco del juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, la abogada Valeria Carreras, representante de familiares de los tripulantes, aseguró que los testimonios técnicos que se escuchan en las audiencias “confirman que la nave no estaba en condiciones de realizar la misión”.
El proceso, que se desarrolla en Río Gallegos, avanza sobre la responsabilidad de cuatro marinos acusados por haber autorizado la navegación en condiciones deficientes. Según Carreras, las recientes declaraciones de testigos bajo juramento resultan clave: “Todo lo que fue sucediendo en estas jornadas va muy en sintonía con nuestra acusación y con lo que ya había señalado la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia”.
En ese sentido, indicó que uno de los puntos más relevantes es que el submarino presentaba limitaciones técnicas. “Podía navegar, pero no estaba en condiciones óptimas para una misión como la que se le encomendó. Era como un auto sin luces ni limpiaparabrisas: puede avanzar, pero ante cualquier contingencia, el riesgo es alto”, explicó en diálogo con Actualidad 2.0 por Radio del Mar.
Además, remarcó que también se evidenció una reducción presupuestaria y la repetición de fallas que ya habían sido detectadas en años anteriores. “En 2016 el submarino tenía las mismas averías, pero navegó menos tiempo. En 2017 se lo exigió más, y eso fue decisión de quienes hoy están imputados”, afirmó.
Durante su análisis, la letrada también cuestionó el comportamiento de algunos testigos y pidió que se investigue un posible falso testimonio. “Hubo respuestas evasivas ante preguntas básicas, lo que nos llevó a solicitar que se evalúe esa conducta”, sostuvo.
Carreras fue especialmente crítica con declaraciones de un ex integrante de la Armada que, según relató, intentó justificar el riesgo asumido por la tripulación. “Es inaceptable decir que sabían que podían morir. No estaban en una guerra, y el Estado debía garantizar condiciones de seguridad”, remarcó.
Por otra parte, la abogada planteó que el caso no se limita a responsabilidades individuales, sino que también expone problemas estructurales. “Había una naturalización de las irregularidades: falta de repuestos, sobrecarga de tripulación y mantenimiento insuficiente. Todo eso formaba parte de un sistema que funcionaba al límite”, explicó.
En ese contexto, adelantó que buscará avanzar sobre responsabilidades de mayor jerarquía en instancias posteriores. “Queremos que se investigue el rol de las decisiones políticas y presupuestarias, porque esto también tiene que ver con cómo se administraron los recursos”, indicó.