(Valentina Herrera – Redactora en Del Mar Digital)
Terror y Thriller: Entre la tensión y el impacto
- Weapons: Esta película se posiciona como el plato fuerte para quienes buscan un thriller de alto voltaje. La trama sigue una serie de incidentes interconectados en una pequeña comunidad, donde la desaparición de unos niños desata una espiral de violencia y secretos oscuros. Es una apuesta que juega con la estructura narrativa para mantener la tensión al límite.
- Bring Her Back: Como un plus necesario, esta cinta se inclina más hacia el gore, pero es una recomendación obligada para los amantes del terror psicológico. La historia explora el duelo extremo de una madre que, tras perder a su hija, se sumerge en rituales y pesadillas visuales para intentar recuperarla. Es visceral, cruda y, sobre todo, una experiencia que se queda grabada por su profundidad mental.
Sobrenatural: El valor de la sorpresa en “Sinners”
Sinners ha sido, quizás, la película más incomprendida del año. La categorización de “sobrenatural” ya es un favor para el espectador, aunque para muchos la experiencia fue agridulce. La decepción que algunos manifestaron viene atada a que la gente esperaba un desarrollo convencional y el guion les arrebató esa certeza a mitad del largometraje.
“Dos hermanos regresan a su pueblo natal para intentar dejar atrás sus pecados, solo para descubrir que un mal antiguo y difícil de clasificar los está esperando.” La clave acá es verla sin ninguna expectativa y con apertura plena a una historia bien contada, actuada y producida.
Acción y Comedia: El cine como espejo en “One Battle After Another”
Si buscás la sensación de haber visto “verdadero cine”, esta es la opción. One Battle After Another es graciosa e hilarante, con tomas tan cuidadas y novedosas que no se les escaparán a los ojos conocedores.
Narra la lucha constante de un grupo de personajes por imponer su propia visión del mundo. Es una sátira brillante sobre la creencia humana de que la verdad nos pertenece y, como bien dice el título, retrata la batalla tras otra que produce la eterna búsqueda de volver nuestra verdad algo absoluto.
Drama: Historias que calan hondo
- Train Dreams: Pertenece a ese grupo de dramas lentos que saben esperar su momento para dar un zarpazo y arrebatar lágrimas hasta a los más fríos. Sigue la vida de un trabajador ferroviario en el oeste estadounidense de principios de siglo, enfrentando la soledad y la pérdida en un mundo que cambia drásticamente. Una excelente excusa para llorar.
- Goodbye June: Imposible no mencionar el debut como productora de la maravillosa Kate Winslet. Es una película justa para estas fiestas, se apoya en una idea tan simple como honesta: las familias reales no son armoniosas ni prolijas, y en las fiestas esa complejidad suele volver a aparecer. La película muestra un reencuentro atravesado por silencios, tensiones y afectos contradictorios, muy lejos del ideal navideño, y propone mirarse en ese espejo incómodo donde muchos reconocen sus propios vínculos.
Comedia Romántica: El regreso de los clásicos con “Eternity”
Aunque el género amagó con sorprender todo el año sin éxito, Eternity demostró en esta última semana que las comedias románticas no están muertas. Lo que la diferencia es la seriedad y el slow burn (fuego lento) que se le da al amor, recuperando la esencia de los clásicos de los 90. Es una historia que encontró su gema al comprender que, a pesar de nacer desde la comedia, no debe olvidar el amor y la complejidad humana; no tiene vergüenza de abrir ventanas de seriedad dentro de su muy acertada comedia.
“En un más allá donde las almas tienen solo una semana para decidir su destino eterno, Joan (Elizabeth Olsen) debe tomar una decisión imposible: quedarse con el hombre con el que construyó su vida (Miles Teller) o reencontrarse con su primer amor (Callum Turner), que murió joven y la espera desde hace décadas”.
Cine Regional: Argentinidad y Realismo
El 2025 también nos regaló dos fantásticas producciones argentinas que se aferraron a la vida cinematográfica con piezas muy distintas, pero unidas por su esencia. Ambas cuentan historias profundamente propias, fuertes y crueles; realidades que duelen admitir como nuestras, pero que innegablemente nos pertenecen. Están narradas con una precisión magistral, logrando mantener la fidelidad de lo que vemos sin perder nunca la atención del espectador.
Belén: “dirigida por Dolores Fonzi, narra la historia real de Julieta, una joven argentina de Tucumán que, tras sufrir un aborto espontáneo en un hospital, es injustamente acusada de homicidio y encarcelada, convirtiéndose su caso en un símbolo de la lucha por los derechos reproductivos y la justicia de género en Argentina, con una abogada (interpretada por la propia Fonzi) que la defiende contra un sistema judicial conservador. “
Gatillero: “es un thriller de acción argentino de 2025, filmado en un único plano secuencia, que sigue a Pablo “El Galgo” Correa, un ex sicario que, tras salir de prisión, acepta un trabajo aparentemente simple: disparar a un negocio para enviar un mensaje, pero termina atrapado en una trampa de traición y caos en Isla Maciel, Buenos Aires, en una carrera por su supervivencia y redención, buscando reunirse con su hija.”
Finalmente, es obligatorio mencionar la producción brasileña Aún estoy aquí (Ainda Estou Aqui), una pieza que nos interpela profundamente como argentinos por las cicatrices compartidas de nuestra historia reciente. Esta obra, mundialmente galardonada, narra la lucha incansable de Eunice Paiva en el Brasil de los años 70 para encontrar la verdad sobre su marido, el diputado Rubens Paiva, tras su desaparición forzada a manos del régimen militar.