En declaraciones a Radio del Mar, el secretario de Gobierno de Comodoro Rivadavia, Sergio Bohe, se refirió al avance en la erradicación de basurales clandestinos y convocó a la comunidad a involucrarse activamente. “Es un deber ciudadano y un reclamo permanente de muchas asociaciones vecinales”, señaló.
Bohe recordó que existen ordenanzas vigentes que permiten sancionar estas prácticas y destacó que ya se están aplicando penalidades a quienes arrojan residuos en forma ilegal. “Si mal no recuerdo, la ordenanza establece una multa de alrededor de 11 mil pesos como base, pero actualmente las sanciones oscilan entre los 20 y los 140 mil pesos. El bolsillo es la zona más sensible y eso educa”, afirmó.
El funcionario alentó a los vecinos a sacar fotos, anotar patentes y detallar el sitio exacto donde se produce la infracción, siempre de forma anónima. “Les pedimos que no se enfrenten con otros vecinos para evitar situaciones engorrosas. Las denuncias deben ser seguras, sin exponer a nadie”, explicó.
Además, Bohe indicó que el municipio trabaja en la colocación de cámaras en los iglús de reciclado y en coordinar con las cámaras de videovigilancia de la ciudad. “No solo por los incendios, que lamentablemente ocurren, sino porque alrededor de estos sitios se tiran residuos que no corresponden. Los puntos limpios deben ser preservados, no transformarse en nuevos focos de basura”, advirtió.
También destacó que se viene invirtiendo hace más de 25 años en la erradicación de más de un centenar de basurales clandestinos, lo que implicó un gasto millonario para el municipio. “Debemos cuidar esa inversión. Queremos una ciudad más limpia, con un mejor servicio de recolección y mayor conciencia ambiental”, remarcó.
Por último, subrayó la importancia de la participación ciudadana. “Contamos con una Guardia Ambiental de 20 integrantes, pero creemos que en una ciudad grande como Comodoro todos podemos ser inspectores. Si somos 250 mil, deberíamos tener 250 mil fiscales del ambiente. La cultura ambiental se construye entre todos”, concluyó.