Ahora, la defensa de la magistrada busca anular esa decisión y lograr su reincorporación inmediata.
El caso que movilizó al país se remonta a principios de 2022, cuando se filtraron imágenes de las cámaras de seguridad del Instituto Penitenciario Provincial de Trelew. En el video se veía a Suárez en una actitud de cercanía (aparentemente besándose y compartiendo mates) con Cristian “Mai” Bustos, un peligroso recluso condenado por el asesinato de su hijo y de un policía en Corcovado.
Lo que agravó la situación fue que la propia Suárez había integrado el tribunal que condenó a Bustos pocos días antes del encuentro, siendo la única jueza que votó en disidencia para pedir una pena menor. En su momento, Suárez se defendió asegurando que el encuentro tenía fines “académicos” para la escritura de un libro, pero el Tribunal de Enjuiciamiento consideró que incurrió en mal desempeño y falta de ética, dictando su destitución.
La audiencia de este martes: ¿Hubo imparcialidad?
En la audiencia realizada hoy, el defensor Jorge Benesperi planteó que el juicio que terminó en el apartamiento de Suárez fue irregular. El argumento central es que el Dr. Daniel Báez, quien presidió el jury, ya había intervenido en las actuaciones administrativas previas, lo que —según la defensa— anula la imparcialidad necesaria para juzgarla.
Por su parte, la Comisión Acusadora del Consejo de la Magistratura rechazó estos planteos y solicitó que se mantenga firme la destitución. Tras escuchar a ambas partes, el tribunal —presidido por el Dr. Javier Raidan e integrado por ministros y jueces subrogantes— pasó a deliberar para dictar una sentencia definitiva.
Esta instancia es la última oportunidad judicial de Mariel Suárez en la provincia. Si el STJ falla a su favor, la exjueza podría recuperar su puesto en los tribunales de Comodoro Rivadavia. De lo contrario, su destitución quedará firme, cerrando uno de los capítulos más polémicos de la historia judicial reciente de Chubut.