Este lunes, el Cuerpo Médico Forense (CMF) llevará a cabo una “cumbre de especialistas” para debatir las conclusiones de las pericias psicológicas realizadas a los últimos tres menores que declararon en Cámara Gesell. Este paso es el preámbulo necesario para que los informes oficiales lleguen al escritorio del juez Carlos Bruniard y al fiscal Pablo Turano, quienes lideran la investigación contra el empresario Marcelo Porcel.
Porcel se encuentra imputado por delitos de extrema gravedad: abuso sexual gravemente ultrajante, corrupción de menores agravada y producción de representaciones de menores con fines sexuales. Hasta el momento, el expediente ya cuenta con 10 víctimas identificadas, en su mayoría compañeros de colegio de los propios hijos del acusado. Según fuentes judiciales, tras la presentación de estos peritajes, la causa debería tomar un “nuevo impulso”, abriendo la puerta a una inminente declaración indagatoria del empresario.
Un modus operandi basado en la confianza
La investigación se centra en hechos ocurridos entre 2022 y 2024. El dictamen fiscal sostiene que Porcel habría utilizado un método sistemático para captar la voluntad de los adolescentes: organizaba fiestas y reuniones tanto en su domicilio de la calle Godoy Cruz como en su oficina de Retiro. En estos encuentros, el acusado presuntamente les proveía alcohol, los incitaba a realizar apuestas online y les proponía desafíos de dinero como recompensa.
De acuerdo a los testimonios recabados, era en ese contexto de “control absoluto” donde se producían los abusos. Los relatos coinciden en la realización de masajes con cremas en piernas y espaldas, momentos en los que se habrían producido tocamientos y rozamientos en las partes íntimas de los menores. Los terapeutas de las víctimas que declararon en la causa describieron cuadros complejos en los chicos, marcados por sentimientos de culpa, impotencia y humillación.
Evidencia digital y restricciones
Uno de los puntos más delicados del expediente es el hallazgo de material sensible. Durante los allanamientos realizados a las propiedades de Porcel, los peritos informáticos encontraron en dos de sus teléfonos imágenes de menores con poca ropa; dos de estas fotos fueron reconocidas por una de las víctimas y sus padres, lo que complicó la situación procesal del imputado.
Actualmente, Marcelo Porcel tiene impuesta una restricción de acercamiento de 300 metros tanto para las víctimas como para el Colegio Palermo Chico y el club GEBA, donde los jóvenes realizan actividades deportivas. Mientras la defensa del empresario aguarda los resultados de este lunes, las familias querellantes esperan que los nuevos informes periciales permitan avanzar hacia un procesamiento que encamine la causa hacia el juicio oral.