Durante la madrugada del domingo, alrededor de las 3:25 horas, efectivos de la Comisaría Sexta de Comodoro Rivadavia acudieron a un salón ubicado en el barrio Panaderos tras recibir una denuncia telefónica por la realización de una fiesta clandestina con presunta presencia de menores.
Al arribar al lugar y solicitar colaboración a la Comisaría Cuarta, los uniformados llamaron a la puerta principal del establecimiento, momento en el que entre 150 y 200 personas salieron de manera abrupta. La mayoría eran adolescentes, por lo que se intentó demorarlos para entregarlos a sus progenitores.
Sin embargo, el operativo derivó en disturbios cuando algunos participantes comenzaron a arrojar escombros y botellas contra los móviles policiales. Uno de los vehículos resultó con abolladuras y un joven mayor de edad fue aprehendido por su participación en las agresiones. Además, se demoró a cuatro menores de edad.
Ante la violencia y la gran cantidad de personas, se realizaron disparos disuasivos con escopetas de posta de goma para dispersar a los presentes y resguardar al personal.
Minutos después, a las 4:09, personal de Habilitaciones de la Municipalidad se hizo presente, aunque no pudo labrar un acta ya que no se encontraba un adulto responsable del local.
La causa quedó en manos del Ministerio Público Fiscal, la Asesoría de Familia, la Oficina Judicial y el juez de turno, quien dispuso audiencia de control para el detenido. Los menores fueron restituidos a sus familias.