Avendaño calificó como “un día muy especial” la reciente publicación del trabajo local en las redes globales de la UNESCO, lo que posiciona a la ciudad dentro de un grupo reducido de experiencias internacionales en alfabetización mediática e informacional. “Es la primera vez en la historia de Comodoro que este trabajo tiene difusión mundial”, subrayó.
El programa se enmarca en la iniciativa de ciudades piloto impulsada por el organismo internacional, a la que la ciudad se incorporó tras la firma de una carta de intención en 2024 y luego de un proceso de evaluación que destacó el abordaje articulado entre distintas áreas.
Según explicó, esta política no solo apunta a la capacitación, sino también a la prevención de problemáticas vinculadas al mundo digital, como el uso excesivo de pantallas, la ciberseguridad, el grooming o el acceso temprano a redes sociales. En ese sentido, remarcó la necesidad de “aprender a vivir en un entorno digital que cambia constantemente y para el cual muchas veces no estamos preparados”.
El referente advirtió sobre el crecimiento sostenido del tiempo de exposición a dispositivos, que actualmente promedia más de 11 horas diarias, y alertó sobre su impacto en la salud mental, especialmente en niños y adolescentes. “Cada vez acceden más temprano a las pantallas y eso modifica las formas de vincularse, de jugar y de socializar”, explicó.
Además, hizo hincapié en la importancia del rol de las familias. “No se trata solo de limitar el uso, sino de acompañar, conocer las plataformas y establecer pautas claras. El mundo digital tiene beneficios, pero también riesgos que pueden derivar en vulneración de derechos si no se los aborda a tiempo”, señaló.
En este marco, Avendaño destacó herramientas como el control parental y la configuración de privacidad, y cuestionó la exposición de menores en redes abiertas. “Si no dejaríamos a un niño solo en la calle, tampoco deberíamos hacerlo en el entorno digital”, comparó.
Por último, valoró el trabajo en red con otras ciudades del mundo, que permite intercambiar experiencias y construir respuestas comunes a problemáticas globales. “La globalización nos atraviesa a todos, por eso es clave generar políticas públicas que se anticipen y garanticen un uso seguro y responsable de la tecnología”, concluyó.