La Administración Nacional de la Seguridad Social aplica desde abril un incremento del 2,9% en todas sus prestaciones, en el marco del nuevo esquema de actualización mensual basado en la inflación.
El ajuste responde al índice de precios correspondiente a febrero y alcanza a jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares (SUAF) y la Asignación Universal por Hijo (AUH). La actualización se implementa de manera automática, sin necesidad de realizar trámites adicionales, y se ve reflejada directamente en los haberes.
No obstante, el dato central para este mes es la combinación del haber básico con el bono extraordinario, una herramienta que apunta a reforzar los ingresos más bajos. Con este complemento, los jubilados que perciben la mínima logran superar el umbral de los $450.000.
Desde el organismo señalaron que esta fórmula busca sostener el poder adquisitivo, especialmente en los sectores más vulnerables, en un contexto de inflación persistente. En ese sentido, tanto los beneficiarios de la AUH como quienes perciben asignaciones familiares también se ven alcanzados por la mejora en los ingresos.
De esta manera, el esquema de aumentos mensuales continúa ajustándose a la evolución de los precios, con el objetivo de acompañar el impacto del costo de vida sobre los ingresos de millones de argentinos.