La Cámara Federal porteña ratificó este viernes el sobreseimiento de Santiago Caputo, asesor clave del Poder Ejecutivo, en el marco de la denuncia iniciada por el exlegislador radical Facundo Manes. La resolución judicial, adoptada con el voto mayoritario de los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah, determinó que las expresiones cuestionadas no cumplen con los requisitos formales para ser consideradas penalmente relevantes.
En los fundamentos del fallo, la mayoría del tribunal explicó que para configurar el delito de amenazas se exige la existencia de un anuncio de mal concreto, grave e inminente. Bajo este criterio, los camaristas concluyeron que frases atribuidas a Caputo como “ya me vas a conocer” o “tenés que estar limpio” no alcanzan el grado de inmediatez requerido por la ley argentina. Asimismo, el juez Farah argumentó que el mero temor subjetivo o la percepción de intimidación manifestada por el denunciante no basta para sostener una acusación sin un sustento fáctico de peligro real.
El tribunal también contextualizó el episodio señalando que los hechos ocurrieron tras una discusión política descrita como “acalorada e intensa” en el ámbito parlamentario. Los magistrados subrayaron que los intercambios propios de la labor legislativa pueden adquirir una gran carga de agresividad verbal sin que esto implique necesariamente la comisión de un ilícito, siempre que no se traspasen los límites de la coacción o la amenaza directa.
Por el contrario, la decisión contó con el voto en disidencia del juez Roberto Boico, quien solicitó revocar el sobreseimiento por considerar que la instrucción de la causa aún se encontraba incompleta. Según su postura, faltaban producir pruebas clave, como la declaración de testigos presenciales que observaron el altercado en los pasillos del Congreso y un análisis más profundo de las filmaciones de seguridad para reconstruir los hechos con mayor precisión.
El incidente original se produjo durante la apertura de sesiones ordinarias de 2025, comenzando dentro del recinto de la Cámara de Diputados y trasladándose luego a los sectores de circulación del Palacio Legislativo. Con este fallo de Cámara, la justicia cierra la disputa legal que mantenía enfrentados al principal estratega del oficialismo y al referente del radicalismo.