Sobre el avance de la obra, el secretario de Infraestructura, Luis Romero, recordó que los trabajos comenzaron el año pasado para dar una respuesta concreta a los vecinos que viven en el sector. Previamente se realizó un relevamiento del sector, analizando cuantas personas necesitaban pasar por día, se hizo la estadística. Los vecinos también expresaron sus necesidades y optaron por elegir un puente tipo peatonal, entendiendo que les brinda mayor seguridad ante la circulación de vehículos en la ruta provincial N° 1.
Asimismo, las dimensiones de la obra que se lleva adelante y el diseño del puente, responden a que dicho espacio está atravesado por un canal evacuador natural que, impactado por las fuertes lluvias, aumenta su cauce. En esa línea, el funcionario explicó que ese “arroyo-río en la época de la catástrofe de 2017, tomó unas dimensiones importantes en su ancho y en virtud de esto, se propuso hacer un muro de alas que son de contención y es donde van a estar piloteadas las bases del puente”.
Con los respectivos estudios de suelos y cálculos estructurales, se construyó y diseñó el puente que próximamente será colocado. El último jueves se realizó el llenado de los muros de alas, que van a ser las protecciones para el sustento de las bases; vamos a tener un resguardo en la protección de esas cabeceras, donde van a estar anclados los pilotes que soportan el puente”, especificó el secretario.
Finalmente, el puente que tendrá una circulación de más de 120 personas por día. “Es una obra duradera, calculada y pensada, que dará una solución definitiva al barrio”, sentenció Romero.