La investigación por el asesinato de un comerciante en el barrio Cerro Solo sigue avanzando y aún restan varias pericias que serán determinantes para esclarecer el hecho y establecer el grado de responsabilidad de los sospechosos.
El fiscal Martín Cárcamo explicó que actualmente se encuentran pendientes estudios técnicos vinculados al arma de fuego secuestrada en el marco de la causa. Entre ellos se destacan una pericia balística y un análisis de ADN en las cachas del arma, pruebas que permitirán determinar quién la manipuló y quién habría efectuado el disparo.
La hipótesis principal que manejan los investigadores indica que el disparo habría sido realizado por un adolescente de 14 años, quien por su edad es considerado no punible por la legislación vigente. No obstante, desde la fiscalía aclararon que esa presunción deberá ser respaldada con evidencia científica.
Investigación sobre el segundo sospechoso
En paralelo, se analiza la participación de un joven de 21 años que también estuvo presente durante el hecho. Por el momento no fue imputado formalmente, ya que los investigadores aguardan los resultados de las pericias para precisar cuál fue su intervención.
Según se informó, existen elementos que indicarían que el joven tuvo algún tipo de participación en el episodio, aunque todavía se busca establecer con mayor claridad su rol.
Entre las pruebas incorporadas a la causa se encuentran registros fílmicos que ya fueron revisados por los investigadores. Además, se realizarán nuevas tareas de análisis para identificar a cada uno de los involucrados a partir de las prendas de vestir que fueron secuestradas durante los allanamientos.
Reconstrucción del hecho
La reconstrucción preliminar realizada por los investigadores indica que el episodio se habría desarrollado en dos etapas.
En un primer momento, los sospechosos ingresaron al comercio con la intención de realizar una operación utilizando la billetera virtual Mercado Pago para obtener dinero en efectivo. Ante la negativa del propietario del local, se produjo una discusión y los jóvenes se retiraron del lugar.
Sin embargo, tiempo después regresaron e intentaron nuevamente concretar la operación. Fue entonces cuando se produjo el ataque.
De acuerdo con la investigación, en ese momento uno de los involucrados extrajo un arma de fuego y disparó contra el comerciante a corta distancia.
Los primeros indicios señalan que la víctima se encontraba detrás del mostrador y que posiblemente estaba inclinada hacia atrás al momento de recibir el disparo, algo que surge de las características de la herida registrada en la zona del cráneo.
Intervención del fuero de familia
Debido a que el presunto autor del disparo es menor de edad, su situación se encuentra bajo la órbita del fuero de familia. Durante la audiencia realizada el viernes se dispuso que ese ámbito judicial intervenga para evaluar su situación y adoptar las medidas correspondientes.
El abordaje del caso, en lo que respecta al adolescente, se realiza dentro del Sistema de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes establecido por la normativa vigente.
Posible imputación y plazos
En relación al joven de 21 años, la fiscalía analiza la posibilidad de imputarlo como partícipe necesario del homicidio, cuya calificación provisoria es la de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. No obstante, la figura legal podría modificarse una vez que se incorporen los resultados de las pericias pendientes.
Se estima que los estudios técnicos podrían completarse en un plazo aproximado de tres meses. Con esa información, la fiscalía prevé avanzar con la formulación de cargos contando con la totalidad de la evidencia reunida.
Por el momento, el sospechoso mayor de edad se presentó ante la Justicia, designó defensor y manifestó su voluntad de someterse al proceso judicial. Ante la ausencia de riesgos procesales, no se dispusieron medidas restrictivas de libertad durante esta etapa de la causa.