La tensión escaló tras la filtración de un audio de su presidente, Fernando Mitjans, en el que se queja con sus colegas por haberse enterado de la resolución a través de la prensa, asegurando que los miembros del organismo “estaban en bolas” mientras el boletín oficial ya circulaba en los medios.
Sin embargo, el conflicto es más profundo: diversos integrantes del tribunal acusan a Mitjans de haber filtrado el fallo de forma anticipada y de mantener contactos irregulares con clubes interesados en la amnistía para presionar por su aprobación. Como respuesta a estas presuntas maniobras, el resto de los miembros habría decidido publicar el fallo sin avisarle previamente al presidente, lo que derivó en su descargo privado y el posterior pedido de renuncia por parte de sus compañeros.
A pesar de la firma de Mitjans en el documento oficial junto al vicepresidente Sergio Fernández y los demás vocales, la relación interna parece estar quebrada. Este escándalo se suma a una semana judicialmente compleja para la calle Viamonte, marcada por los exhortos internacionales y las investigaciones sobre los contratos comerciales de la entidad.