Raúl Zylbersztein, vicepresidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), advirtió que las pequeñas y medianas empresas atraviesan un escenario crítico y aseguró que, en el corto plazo, muchas “se van apagando” de manera silenciosa.
En diálogo con Actualidad 2.0, por Radio del Mar, el dirigente empresario explicó que, a diferencia de las grandes compañías, las pymes no cuentan con respaldo financiero para cerrar formalmente sus puertas. “Se aguanta hasta donde se puede”, señaló, al describir atrasos en el pago de salarios y proveedores, y un fuerte deterioro en la cadena de pagos.
Como ejemplo, indicó que en diciembre se registró el doble de cheques rechazados en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que —según afirmó— refleja el progresivo desgaste del sistema productivo. “Cierran a diario y muchas veces sin posibilidad de indemnizar porque el capital se perdió intentando sostener la actividad”, sostuvo.
Zylbersztein también cuestionó lo que definió como un “destrato” hacia el sector industrial por parte del Gobierno nacional. Señaló que las críticas oficiales no distinguen entre grandes grupos concentrados y el entramado pyme, que —remarcó— no tiene capacidad de especulación financiera ni estructura para absorber pérdidas prolongadas.
En relación con la reforma laboral, el vicepresidente de CGERA afirmó que el sector empresario considera necesaria una actualización normativa, pero advirtió que no puede abordarse de manera aislada. Planteó que cualquier modificación debe formar parte de un esquema más amplio que incluya una reforma impositiva, previsional y del sistema financiero.
Además, cuestionó la modalidad de tratamiento del proyecto y pidió que se convoque a todos los actores involucrados —empresarios, sindicatos, jueces y representantes políticos— para construir consensos. “No se puede avanzar sin un debate amplio”, expresó, al advertir que una ley sin acuerdo podría derivar en conflictos judiciales y mayor incertidumbre.
Finalmente, remarcó que la crisis productiva no distingue tamaños de empresas y alertó que el actual rumbo económico profundiza el debilitamiento del sector industrial, con impacto directo en el empleo y en la actividad económica del país.