En declaraciones realizadas antes de un acto en Iowa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el régimen cubano se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad. Según el mandatario republicano, la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero interrumpió el flujo de petróleo desde Venezuela, lo que dejó a la isla al borde del abismo económico.
“Cuba está a punto de caer. Es una nación que está muy cerca del colapso”, sentenció Trump ante la prensa. El presidente estadounidense subrayó que La Habana dependía directamente de los recursos venezolanos y advirtió que el Gobierno cubano debe llegar a un acuerdo con Washington “antes de que sea tarde”.
Desde la isla, el presidente Miguel Díaz-Canel rechazó categóricamente las declaraciones de Trump, calificando la intervención en Caracas y las presiones sobre Cuba como “actos de terrorismo”. El mandatario cubano fue enfático al asegurar que no realizarán concesiones políticas bajo coacción. “No hay rendición ni claudicación posible”, afirmó Díaz-Canel, en medio de una crisis interna caracterizada por apagones masivos y escasez de productos básicos.
En este complejo escenario, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este martes que Pemex ha suspendido los envíos de petróleo a la isla. Si bien Sheinbaum calificó la medida como una “decisión soberana” ligada a vaivenes contractuales y no a presiones externas de los Estados Unidos, el anuncio debilita aún más la crítica situación energética de Cuba. No obstante, la mandataria mexicana aclaró que su país mantendrá su postura de solidaridad con La Habana pese a la interrupción del suministro.