Una multitud marchó este miércoles desde el Congreso hasta Plaza de Mayo en una movilización que unificó diversos reclamos sociales con una fuerte consigna política: el repudio al fallo de la Corte Suprema que ratificó la condena a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad.
A la tradicional movilización de jubilados, que todos los miércoles exigen mejoras en sus haberes, se sumaron trabajadores del Hospital Garrahan, científicos, docentes universitarios, estudiantes y agrupaciones sociales. El Congreso amaneció con un operativo policial reforzado y el tránsito estuvo interrumpido en gran parte del centro porteño.
“Estoy acá en apoyo a Cristina y en contra de la proscripción. Ella me cambió la vida. Soy un pibe que vino de Misiones, llegué acá en la crisis del 2001 con mis viejos, fui a parar a una villa de emergencia, no terminé el secundario y luego llegó un gobierno democrático y popular como el de Cristina que me invitó a terminar el secundario, me becó, ingresé al trabajo en blanco y luego pude pertenecer a esa clase trabajadora”, expresó uno de los manifestantes durante la marcha.
Además de los jubilados autoconvocados, participaron columnas de la UTEP, el movimiento Patria Grande, ATE, sindicatos docentes universitarios y centros de estudiantes de la UBA.
En Plaza de Mayo también se movilizaron trabajadores del Hospital Garrahan, quienes realizaron una intervención artística en la que practicaron RCP a almohadones como símbolo de la crisis que atraviesan. “Estamos pidiendo mejora salarial, porque estamos por debajo de la línea de pobreza. Enfermeros, instrumentadores quirúrgicos, médicos, todos los profesionales estamos unidos en esta lucha”, afirmó Camila, licenciada en enfermería.
Alrededor de las 16, se vivió un momento de tensión cuando la policía impidió el avance de algunas columnas hacia la Plaza.