Un giro significativo sumó la investigación que conmociona a la cordillera chubutense. Los tres hijos de Miguel Battista, el bioquímico de 71 años detenido en Esquel bajo los cargos de privación ilegítima de la libertad y abandono de personas, declararon formalmente en Cámara Gesell y negaron haber estado secuestrados o retenidos contra su voluntad por su padre.
Según explicó el abogado defensor Daniel Sandoval, los testimonios de los chicos —de 19, 17 y 13 años— dejaron asentado que contaban con llaves para entrar y salir del domicilio cuando quisieran. La defensa remarcó que las medidas de aislamiento y cerramiento adoptadas en el inmueble respondían a una determinación consensuada dentro del núcleo familiar con el fin de protegerse tras supuestas amenazas previas sufridas por Battista.
La postura del acusado y el reclamo de excarcelación
Al ser trasladado desde los tribunales hacia el móvil policial, el propio profesional de la salud lanzó breves pero contundentes declaraciones a la prensa local: “Es una persecución”, denunció Battista, para luego añadir: “Tuve más afecto en prisión que con mis vecinos”.
A raíz de lo expuesto por los menores en la instancia judicial, la defensa técnica solicitó que se revise la prisión preventiva por 10 días que cumple el imputado tras la resolución del juez Ricardo Ennis.
Investigación en curso y medidas periciales
El caso se había iniciado tras la alerta de una vecina, quien denunció la presencia de ventanas tapiadas, olores nauseabundos, gritos nocturnos y la prolongada ausencia pública de los hijos. El pasado 22 de octubre se concretó el allanamiento que derivó en la intervención de la Justicia y el resguardo de la madre y los jóvenes bajo contención médica y psicológica.
Pese a los testimonios recogidos en la Cámara Gesell, el Ministerio Público Fiscal de Esquel continúa adelante con la instrucción penal. En las próximas jornadas se avanzará con peritajes interdisciplinarios, evaluaciones a la salud mental del acusado y el peritaje técnico sobre los dispositivos electrónicos secuestrados en la vivienda.