Según el relato de los padres, el viaje a Camboriú, Brasil, se convirtió en una “pesadilla” marcada por incumplimientos contractuales, falta de asistencia médica y condiciones precarias para los estudiantes.
La denuncia apunta directamente contra el titular de la firma y los coordinadores. Los padres aseguran que, tras iniciarse los reclamos, los responsables dejaron de responder llamadas y bloquearon a los familiares de las plataformas de comunicación.
Entre los puntos más críticos detallados en la denuncia pública se encuentran:
- Falta de atención médica: El 25 de diciembre varios jóvenes enfermaron y no recibieron asistencia, a pesar de estar incluida en el contrato.
- Cambio de transporte: A una semana de la partida, la empresa canceló los vuelos prometidos alegando un supuesto paro, obligando a los chicos a realizar todo el trayecto desde Sarmiento hasta Brasil en colectivo.
- Incumplimiento de servicios: Denunciaron falta de comida adecuada, excursiones incompletas y la ausencia de las fiestas de Nochebuena y Año Nuevo pactadas.
- Traslados precarios: En diversas excursiones, los estudiantes debieron caminar largas distancias bajo el sol sin agua o utilizar taxis y Uber por su cuenta ante la falta de transporte oficial.
Perjuicio económico y emocional
Además de las deficiencias en el servicio, las familias reportaron irregularidades financieras, como el cobro de una tasa de embarque inexistente de 20 dólares y la falta de devolución del seguro hotelero de 50 dólares por alumno.
“Nuestros hijos fueron dejados a la deriva, hicieron total abandono de persona, sin acompañamiento ni contención”, expresaron las familias en su comunicado. Según expresaron, el objetivo de la difusión es alertar a otras instituciones para evitar que contraten servicios con esta operadora y exigir una respuesta legal por el daño económico y la “ilusión arruinada” de los jóvenes.