Marcelo Agüero lleva en su mochila algo más que ropa: una promesa. El peregrino salteño emprendió el 2 de julio una travesía a pie desde Ushuaia con destino final en su provincia natal, Salta. Su paso por Comodoro Rivadavia se concretó este miércoles, tras semanas de camino constante, sin más compañía que su fe.
“Tenés que estar bien de la cabeza para hacerlo”, dice Marcelo, mientras descansa brevemente en su paso por Chubut. “No llevo comida, solo una mochila con lo puesto. Salí a caminar y no paré más”.
El origen de su viaje está marcado por una pérdida profunda. “El año pasado perdí parte de mi familia y amigos, y les prometí que iba a peregrinar por ellos”, cuenta con emoción. Así comenzó esta travesía que, además de espiritual, busca convertirse en la peregrinación más larga del país y lograr un lugar en el libro Guinness de los Récords.
“Vamos a unir Ushuaia, el fin del mundo, con Salta. Eso es lo que me mueve”, afirma. La ruta es dura, el cuerpo se cansa, pero la fe, dice Marcelo, lo sostiene.