Doce activistas de Greenpeace fueron detenidos este miércoles luego de realizar una acción directa en el ingreso principal del Congreso de la Nación Argentina, en el marco del debate legislativo sobre la reforma de la Ley de Glaciares.
La intervención consistió en una protesta simbólica y no violenta: los manifestantes se sentaron sobre inodoros instalados en las escalinatas y exhibieron el mensaje “Senadores, no se c@gu*n en el agua”, con el objetivo de visibilizar lo que consideran un retroceso en la protección de los glaciares y del ambiente periglacial.
Desde la organización ambientalista señalaron que la detención de manifestantes pacíficos durante una discusión parlamentaria vinculada al agua como derecho humano “resulta preocupante desde el punto de vista democrático”.
Diego Salas, director de programas de Greenpeace, sostuvo que la acción tuvo como finalidad advertir sobre las consecuencias del proyecto en tratamiento. “Nuestra protesta fue pacífica y tuvo un objetivo claro: advertir que esta reforma debilita los presupuestos mínimos que durante más de quince años protegieron los glaciares como reservas estratégicas de agua en Argentina”, expresó.
Según detallaron, la iniciativa en debate modifica el alcance de la protección sobre glaciares y ambiente periglacial, trasladando definiciones clave a las provincias y condicionando el resguardo de estos cuerpos de hielo a criterios de “función hídrica demostrable y relevante”.
Para Greenpeace, este cambio introduce un mayor margen de discrecionalidad en decisiones que actualmente se encuentran respaldadas por un criterio científico uniforme a nivel nacional, lo que —advirtieron— podría significar un retroceso en la seguridad hídrica y en la protección de un recurso considerado esencial.
Hasta el momento, no se informó oficialmente bajo qué cargos fueron demorados los activistas ni cuánto tiempo permanecerán detenidos.