A raíz de este comportamiento, se debió ejecutar inmediatamente el protocolo antiexplosivos, evacuando a todas las personas presentes, desde pasajeros hasta personal del lugar.
Finalmente, se trató de una falsa alarma, pero la mujer quedó detenida y ahora deberá enfrentar un proceso judicial por su accionar.
El caso de Comodoro podría derivar en un procesamiento por el delito de “intimidación pública”, tal como ocurrió recientemente en Aeroparque porteño.
Los camaristas destacaron que el delito de intimidación pública es un delito formal que “se consuma al proferirse la amenaza”, sin que sea necesario que la gente efectivamente se atemorice. Basta con que la acción sea apta para crear ese peligro, algo que se verificó plenamente en la terminal aérea. Los jueces remarcaron que el pasajero no podía desconocer las consecuencias de sus palabras por “estar en una terminal aérea altamente concurrida”.
La mujer detenida en Comodoro podría enfrentar cargos similares, ya que su acción obligó a la aplicación de un protocolo de emergencia y a la evacuación total del aeropuerto General Mosconi.