Durante el acto, se pudo ver el trofeo de la liga junto a una camiseta rosa con el número 47 y el apellido Trump en la espalda, un obsequio que el club preparó especialmente para el jefe de Estado.
En su discurso, Trump no ahorró elogios para el astro argentino y se declaró un gran admirador de su juego, mencionando además que su hijo es fanático tanto del Messi como de Cristiano Ronaldo. El mandatario también aprovechó la oportunidad para felicitar a Javier Mascherano por su desempeño como entrenador, destacando que cualquiera que logre un título de esa magnitud es, a sus ojos, un gran director técnico. El gran ausente de la jornada fue David Beckham, copropietario de la franquicia, quien no pudo viajar a Washington por encontrarse en Europa asistiendo a un evento de moda de su esposa, Victoria Beckham.
Esta visita marcó el debut de Lionel Messi en la sede del gobierno estadounidense, luego de haber declinado una invitación previa en enero de 2025, cuando el entonces presidente Joe Biden le ofreció la Medalla Presidencial de la Libertad. El evento también significó el regreso de los campeones de la MLS a la Casa Blanca bajo una gestión de Trump, ya que durante su primer mandato ninguna franquicia de fútbol había recibido la invitación oficial. Tras la ceremonia, el plantel del Inter Miami continuó su viaje hacia el compromiso deportivo del próximo sábado, donde enfrentarán al DC United como visitantes.