La erosión costera volvió a instalarse en la agenda de Comodoro Rivadavia tras los daños registrados en distintos sectores del frente marítimo. En ese contexto, el topógrafo Eduardo Dunaj dialogó con el programa Actualidad 2.0 por Radio del Mar y presentó una propuesta de defensa costera elaborada junto a la especialista Paula Ramos, basada en estudios sobre la dinámica marina de la ciudad.
Dunaj explicó que el problema no está únicamente vinculado al oleaje, sino también a otros factores que modifican la línea costera, como el empuje de los cerros Chenque y Hermitte, además del movimiento de sedimentos y rocas.
“Nosotros hemos estudiado la dinámica marina en la costanera de Comodoro, justamente por el tema del Club Náutico que siempre se nos destroza toda la costa. Hemos observado que no solo tenemos el problema de la dinámica marina, sino también el empuje del Cerro Chenque y el Hermitte sobre la playa”, señaló.
Cuestionamientos al enrocado como solución definitiva
Consultado sobre los trabajos de enrocado previstos en sectores críticos, el especialista consideró que pueden ser una respuesta inmediata, pero no una solución de fondo.
“Entiendo que es la solución que tienen inmediata, pero no es la solución definitiva, dado que la dinámica va a continuar de la misma manera”, sostuvo.
Según explicó, la constante acción del mar genera un movimiento permanente del material colocado en la costa, especialmente cuando las olas impactan con determinada energía y dirección.
Una propuesta con disipadores de energía
Como alternativa, Dunaj planteó la colocación de disipadores de energía antes de la llegada de la ola a la costa, mediante estructuras como geotextiles rellenos con materiales del lugar.
“Lo que nos explicaban es que teníamos que poner disipadores de energía mucho antes de la costa, para evitar que la ola llegue con tanta fuerza”, explicó.
Dunaj detalló que estos elementos podrían ubicarse en una zona determinada de profundidad para reducir la potencia del oleaje antes de su impacto contra la infraestructura costera.
Además, propuso complementar esa medida con un muro de hormigón con diseño de “jota invertida”, una estructura pensada para que la ola suba, pierda energía y vuelva hacia el mar sin generar un fuerte impacto sobre la costa.
“El muro tiene una base firme y una curvatura donde la ola hace un rulo y cae al revés”, explicó.
La influencia de las mareas y los temporales
Durante la entrevista, el especialista también aclaró que muchas veces se habla de olas de seis o siete metros, aunque esa no sería la situación habitual en la costa comodorense.
“Es muy raro que lleguen a esa altitud. En la costa de Comodoro la ola puede llegar a dos metros. Lo que sucede es que cuando coincide la pleamar con una marea alta y la amplitud de la ola, se genera una acumulación de energía que hace que el agua pase por encima de los muros”, indicó.
En ese sentido, explicó que la combinación del viento, la dirección del oleaje y los temporales del sudeste generan condiciones que incrementan el impacto sobre sectores como la costanera y la zona de la avenida Ducós.
Una mirada integral para todo el frente costero
Dunaj señaló que la propuesta podría analizarse para distintos sectores de la ciudad afectados por la erosión, aunque cada zona requiere un diagnóstico específico.
También hizo referencia a los problemas registrados en el sector del Ara San Juan y otros puntos costeros, donde advirtió que una mala configuración de los muros puede permitir que el agua circule por detrás y termine debilitando la estructura.
Medidas urgentes para el corto plazo
Ante la preocupación de vecinos de Km 5 por el avance del mar, el especialista sugirió medidas paliativas mientras se discuten soluciones definitivas.
“Lo primero es disipar la energía con la que está llegando el agua. Aunque sea utilizar estructuras de hormigón disponibles para poder afrontar un par de temporales hasta que haya una solución más de fondo”, planteó.
Finalmente, Dunaj remarcó la necesidad de avanzar hacia obras planificadas que contemplen la dinámica natural del mar y no solamente respuestas ante cada emergencia.
“Hay que hacer otras cosas”, concluyó, al insistir en que la defensa costera requiere un abordaje integral para proteger el frente marítimo de Comodoro.