En esta ocasión, el homenaje puso el foco en la educación histórica del Barrio Próspero Palazzo y en el voluntariado social.
Forjadoras de la educación en Palazzo
Entre las distinguidas se encuentran Lidia del Carmen Altamirano de Cano y Alba Candelaria Brondo de Chirino, dos docentes que fueron protagonistas fundamentales en el crecimiento educativo de Zona Norte. Ambas participaron activamente en el proceso que dio origen a la Escuela N°23, acompañando su desarrollo desde los precarios inicios en la base aérea hasta la consolidación del actual edificio “Dr. Carlos Madariaga”. Su dedicación fue clave para garantizar el acceso a la educación de generaciones de vecinos del barrio.

Lidia Oviedo: empatía vestida de payamedica
También fue reconocida Lidia Oviedo, docente y referente del compromiso solidario en la ciudad. Oviedo es impulsora de numerosos proyectos de voluntariado que promueven la participación estudiantil y la empatía.

Su labor destaca especialmente por su rol como payamedica, llevando acompañamiento a quienes más lo necesitan. En 2016 inició el voluntariado “Payamédicos abrigando un niño”, articulando con diversas organizaciones para ampliar el alcance de su labor solidaria. “Su compromiso transforma y construye comunidad día a día”, destacaron desde el Concejo al momento de la entrega.