El Congreso de la República del Perú destituyó al presidente interino José Jeri con 74 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, en el marco de un proceso impulsado por presuntas irregularidades vinculadas al tráfico de influencias.
La decisión se produjo tras un intenso debate parlamentario en el que distintos bloques expusieron sus posiciones respecto a la continuidad del mandatario. Finalmente, la mayoría legislativa resolvió su remoción, profundizando un escenario de fuerte tensión institucional.
La destitución de Jeri se suma a una serie de cambios abruptos en la conducción del Poder Ejecutivo. En los últimos diez años, Perú tuvo siete presidentes, una cifra que refleja la persistente inestabilidad política que atraviesa el país.
Tras la votación, se espera que el Congreso active los mecanismos constitucionales correspondientes para definir la sucesión presidencial y garantizar la continuidad administrativa del Estado, en un contexto que vuelve a poner en el centro del debate la necesidad de reformas estructurales para fortalecer la gobernabilidad.