El Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió un nuevo informe en el que reconoce los avances del Gobierno argentino para aumentar las reservas internacionales, aunque insistió en la necesidad de que el Banco Central tenga un rol más activo en la compra programada de dólares.
Según consignó Ámbito Financiero, el organismo señaló que las reservas internacionales netas estaban en -4.700 millones de dólares al momento de la primera evaluación del programa, “muy por debajo del piso del programa de -1.100 millones de dólares”.
Por esta razón, el FMI “espera que el Banco Central desempeñe un papel más activo en el proceso de acumulación de reservas, incluso comprando divisas mediante un cronograma predecible (como lo hicieron Chile, Colombia y México, en el contexto de sus respectivos regímenes de tipo de cambio flexible)”.
A pesar de esta advertencia, el organismo reconoció que el Gobierno está implementando acciones para aumentar las reservas, con emisiones de bonos y compras en bloque de divisas que elevaron los fondos en alrededor de 2.000 millones de dólares desde principios de junio.
Además, el FMI “proyecta que las reservas internacionales netas se fortalecerán aún más hasta fines de julio, así como durante el resto del año, salvaguardando las metas y objetivos del programa”.
En una mirada a largo plazo, el Fondo también puso la atención en la acumulación de reservas a partir del proceso de privatización de empresas estatales, como el caso de AySA, y del apoyo de otros acreedores oficiales.
El informe indica que para finales de 2025 se prevé que las reservas del Banco Central aumenten en 5.500 millones de dólares respecto al inicio del programa, pasando de -8.200 millones a -2.600 millones, y se mantendrán estables en relación con los niveles de fines de 2024.