Tras una reunión mantenida este miércoles con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, el oficialismo estima que ya cuenta con el apoyo firme de cinco jefes provinciales, mientras continúan las negociaciones por el impacto fiscal que la medida tendría en las provincias.
Hasta el momento, además de Figueroa, el Gobierno ha sumado el consenso de los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gustavo Sáenz (Salta). La agenda de Santilli continuará este jueves en Entre Ríos, donde mantendrá un encuentro con Rogelio Frigerio. Desde la Casa Rosada confían en que ningún mandatario se opondrá a una ley diseñada para fomentar el empleo privado y la productividad, aunque reconocen que el punto de conflicto radica en la reducción de las alícuotas de Ganancias y el impuesto a las sociedades, tributos que son coparticipables.
Para destrabar el debate, el Ejecutivo nacional estudia alternativas de compensación económica para las provincias ante la posible pérdida de ingresos. En paralelo, el oficialismo busca mantener el acompañamiento de los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), quienes ya han mostrado señales de autonomía respecto al bloque peronista en votaciones anteriores.
Mientras tanto, en el Senado se llevan adelante reuniones técnicas individuales para pulir los detalles del proyecto antes de su tratamiento en el Congreso.