El costo de volar por la Argentina sufrirá un fuerte impacto a partir de esta semana. El Gobierno nacional dispuso un drástico incremento del 565% en la Tasa de Seguridad de la Aviación, un impuesto obligatorio que viene adosado al precio final de los pasajes aéreos y cuya recaudación está destinada de forma directa a financiar el funcionamiento, equipamiento y despliegue operativo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). El severo ajuste fiscal fue oficializado este miércoles 24 de junio a través de la Resolución 565 publicada en el Boletín Oficial.
De acuerdo con los plazos regulatorios estipulados por el Poder Ejecutivo, la nueva estructura tarifaria comenzará a aplicarse de manera efectiva para todos aquellos tickets aéreos que se emitan a partir del próximo sábado 27 de junio. La normativa alcanza a los usuarios de vuelos de cabotaje que despeguen desde cualquiera de los aeropuertos o aeródromos que integran el Sistema Nacional de Aeropuertos (SNA). En términos nominales, el gravamen para los tramos domésticos saltará de los actuales e históricos $260 a fijos $1.725 por pasajero.
Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación justificaron la magnitud del incremento argumentando un severo desfasaje en los costos de los servicios de control y prevención del delito complejo en las terminales aéreas civiles. Voceros de la cartera conducida por el Ejecutivo señalaron que la tasa no registraba ningún tipo de actualización o indexación desde enero del año 2023, por lo que el valor técnico había quedado completamente licuado por los efectos de la inflación. En este sentido, adujeron que la medida busca restablecer una relación de equilibrio fiscal razonable entre el costo real que demanda la seguridad física de las aeronaves y los recursos genuinos destinados a solventarlo.
Por otra parte, la resolución oficial trajo alivio transitorio para el sector del turismo receptivo y emisivo internacional. El texto aclaró que el incremento no se aplicará para los pasajes correspondientes a vuelos regionales o internacionales que salgan desde la Argentina; en ese segmento, el componente tributario continuará congelado en su valor de USD 1,40 por pasajero. Este gravamen específico fue creado originalmente en el año 2006 bajo el amparo de la Ley de Seguridad Aeroportuaria N.° 26.102, con la meta específica de blindar los recursos del Estado frente a posibles actos de interferencia ilícita, atentados o contrabando en la actividad aerocomercial.