Las modificaciones podrían incluir cambios en el marco judicial y en el sistema penitenciario, y desde la Casa Rosada hacen énfasis en que están trabajando en modificaciones en el esquema carcelario, lo que también engloba la posibilidad de ampliar las cárceles a la participación privada.
Los artículos que serían modificados son el 119 y 120 del título III del libro segundo del Código Penal, que abarca los delitos contra la integridad sexual y establece penas desde ocho hasta veinte años con diversos agravantes. Los cambios también alcanzarían a los artículos que respaldan los detalles de la cadena perpetua, es decir el artículo 13 del título II del primer libro, el cual expresa que las personas condenadas a prisión perpetua pueden solicitar la libertad condicional luego de cumplir 35 años de condena.
“El condenado a reclusión o prisión perpetua que hubiere cumplido 35 años de condena podrá obtener la libertad por resolución judicial, previo informe de la dirección del establecimiento e informe de peritos que pronostique en forma individualizada y favorable su reinserción social”, expresa el artículo.
Como ya se ha mencionado antes, el Gobierno también busca modificar la figura del femicidio del Código Penal, el cual fue fijado con la Ley 26.791, para equiparar las penas de los hombres y las mujeres sobre delitos en los que medie la violencia de pareja, citando: “Queremos que las penas sean las mismas”