Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, confirmó un acuerdo que incluye 28 modificaciones consensuadas con bloques dialoguistas. El punto clave para asegurar el apoyo fue la decisión de postergar el capítulo sobre el Impuesto a las Ganancias, una exigencia de los gobernadores para no afectar los recursos de la coparticipación que reciben las provincias.
Si bien el Gobierno presenta esta ley como una “modernización necesaria” para generar empleo, el texto definitivo introduce cambios profundos en la vida cotidiana de los empleados que generan tanto expectativas como dudas.
Los puntos centrales: ¿Qué cambia en la práctica?
1. El nuevo cálculo de indemnizaciones El proyecto busca eliminar la denominada “industria del juicio”. Para lograrlo, se establece que beneficios como comas en comedores, pagos de guarderías o reintegros de útiles escolares ya no serán considerados parte del salario.
2. Flexibilidad horaria y el “Banco de Horas” Se implementa una jornada dinámica donde el trabajador y el empleador pueden acordar compensar horas. Aunque permite “acomodar” los horarios personales, gremios advierten que esto podría llevar a la pérdida del cobro de horas extras, ya que las horas trabajadas por encima de la jornada habitual hoy podrían ser compensadas con tiempo libre mañana, sin el pago del recargo correspondiente.
3. Actualización de deudas laborales Un punto a favor del trabajador en contextos inflacionarios es el nuevo sistema de actualización. Si una empresa debe dinero por un juicio o despido, el monto se ajustará mensualmente por el IPC (inflación) más un 3%. Esto evita que el valor de la deuda se licue durante los años que dure el proceso judicial.
4. Vacaciones fraccionadas La ley habilitará que las vacaciones se puedan dividir en varios períodos cortos durante el año, en lugar de ser corridas. Esto dependerá de lo que se firme en cada convenio colectivo de trabajo, permitiendo una adaptación según la temporada o la necesidad de la empresa y el empleado.
Registro digital y cuotas sindicales
El Gobierno simplificará la inscripción de empleados a través de un sistema 100% digital del ARCA (ex AFIP). Por otro lado, se decidió mantener la “cuota solidaria” (el descuento que se le hace a quienes no están afiliados a un gremio), pero con un tope del 2% y una vigencia de solo dos años.
Con 44 senadores comprometidos, el oficialismo espera obtener la media sanción este miércoles. El desafío será ahora el debate en la Cámara de Diputados, donde los sectores sindicales ya han manifestado su preocupación por lo que consideran una “pérdida de derechos adquiridos” en favor de una reducción de costos para las empresas.