Desde la administración de Javier Milei sostuvieron que una causa noble fue distorsionada durante décadas para sostener estructuras políticas y lo que denominaron como “ideología woke”, la cual, según el Ejecutivo, solo sirvió para dividir a los argentinos. El spot vincula directamente la creación del antiguo Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad con un “saqueo” de recursos públicos, contraponiendo imágenes de la gestión anterior con datos sobre el aumento de la pobreza y la inflación durante ese período.
Sin embargo, el mensaje oficial generó una reacción inmediata en diversos sectores. Organizaciones feministas y especialistas en políticas públicas cuestionaron las estadísticas presentadas por el Gobierno, especialmente la afirmación sobre una baja del 20% en los homicidios de mujeres, señalando que la falta de organismos oficiales de medición actualizados hace difícil contrastar esos números con rigor. Por su parte, el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) advirtió que la brecha salarial en Argentina sigue superando el 27% y que el ajuste en las moratorias previsionales afecta principalmente a las mujeres, quienes representan la mayor parte de los sectores con menores ingresos.
En el plano político, la oposición calificó el video como una “provocación” que busca invisibilizar desigualdades estructurales persistentes. Mientras el Ejecutivo insiste en que el “verdadero homenaje” a las mujeres es la igualdad ante la ley y la estabilidad económica.