En una entrevista con Eduardo Feimann, el ministro de seguridad santacruceño explicó que el proceso para seleccionar a los reclusos inició con un pedido voluntario a la justicia, y una vez que se tuvieron a los 18 interesados, se evalúo si estaban en condiciones para salir a hacer las tareas que se requieren.
En este sentido, precisó que algunas de las personas estaban a punto de terminar sus condenas y a otras les faltaban un par de años, pero que uno de los factores más importantes que se tuvieron en cuenta para seleccionar a los voluntarios, fue el buen comportamiento y la actitud física y mental de cada uno.

“Estos son los primeros 18 que estamos impulsando en la provincia y después se va a tener el resto de las localidades también”, concluyó el ministro de seguridad patagónico.
Pedro Prodromos manifestó que es consciente de que algunas personas pueden estar a favor y otras no, sin embargo destacó que desde la provincia tienen una “mirada a futuro de que los privados de la libertad en algún momento de su vida van a estar caminando en la calle” y que por ende, “La idea es que cuando caminen la calle salgan con una profesión y tengan algún conocimiento básico, por lo menos para empezar a emprender un trabajo y ser persona de bien. Esa es la realidad.”

“Lo que se está haciendo en este caso es que ellos se pongan a trabajar, y a contraprestación, se les va a dar maquinaria, porque hay internos que no pueden salir a trabajar. Con lo que ellos inventen y hagan pueden venderlo y sustentarse también porque muchas veces el Estado no tiene el dinero suficiente para solucionar tanto detenido”, remarcó Prodromos.