Bajo la dirección del equipo de comunicación digital de la Casa Rosada, la pieza intentará profundizar lo que el Ejecutivo denomina la “batalla cultural”, reflotando teorías que equiparan el terrorismo de Estado con el accionar de organizaciones civiles.
Esta estrategia, que se repite por tercer año consecutivo, se apoya en el cuestionamiento sistemático a la cifra de los 30.000 desaparecidos, un símbolo de la lucha de los organismos de Derechos Humanos. Al centrar su mensaje en el concepto de “memoria completa”, el Gobierno de Javier Milei busca desplazar el foco de la responsabilidad institucional del Estado en las torturas, secuestros y desapariciones, para proponer un relato que ha sido ampliamente desestimado por la justicia argentina y organismos internacionales: la teoría de los dos demonios.
El hermetismo oficial sobre la “sorpresa” que contendría el video de este martes se da en un clima de fuerte rechazo por parte de las agrupaciones de DD.HH., que este año conmemoran cinco décadas del inicio del horror. Mientras la Casa Rosada insiste en una visión que muchos sectores califican de negacionista o distorsionadora de la realidad histórica, las calles de todo el país se preparan para marchas masivas bajo la consigna de “Nunca Más”.
Incluso desde la Iglesia católica, a través de la Conferencia Episcopal Argentina, se marcó distancia de la postura del oficialismo al realizar un llamado a mantener una “memoria íntegra y luminosa“.