El estudio se desarrolla mediante una sinergia entre consultoría internacional (IATASA y SRK Consulting), el conocimiento del Departamento de Geología de la UNPSJB y la coordinación de Protección Civil municipal. Las zonas de intervención prioritaria abarcan el Barrio Médanos (Ladera Sur), El Marquesado, Los Tilos y la calle Mazzaredo, incluyendo áreas con movimientos visibles y sus zonas de influencia directa.
Se utilizan Tomografías de Resistividad Eléctrica (ERT) para detectar grietas profundas e identificar zonas saturadas de agua sin necesidad de excavar; perforaciones de hasta 15 metros de profundidad y calicatas para analizar la resistencia de la tierra en laboratorio, midiendo la cohesión y el ángulo de fricción. Además de suelos fotogramétricos con drones y tecnología LIDAR permiten detectar desplazamientos imperceptibles al ojo humano y monitorear la evolución de las grietas. Y finalmente, se analiza el drenaje de aguas superficiales y se instalan piezómetros para medir la presión de aguas subterráneas, evitando que estas debiliten la base de los taludes.
Cronograma y posibles soluciones
El plan de trabajo técnico se divide en tres fases: la primera (días 1 a 30) de relevamiento y mapeo; la segunda (días 30 a 60) de ensayos de laboratorio y monitoreo; y la tercera (días 60 a 90) para el procesamiento informático y el Informe Final de Diagnóstico. Este informe determinará un “Índice de Estabilidad” para cada barrio, clasificándolos como Estables, Marginalmente Estables (requieren refuerzo) o Inestables (requieren intervención urgente).

Entre las estrategias a evaluar se encuentran medidas provisorias como el sellado de grietas y restricciones preventivas, mientras que las obras definitivas post-diagnóstico podrían incluir muros de contención, sistemas de drenaje profundo y el perfilado de los taludes para suavizar las pendientes.