Con la salida definitiva de los colectivos de la empresa Patagonia Argentina y la llegada de la nueva operadora, la comunidad comodorense se volcó de manera masiva a compartir anécdotas, recuerdos y sensaciones sobre lo que significó viajar en sus unidades a lo largo de los años.
A través de las distintas líneas de comunicación, los oyentes recordaron con nostalgia aquellas interminables esperas invernales bajo el viento patagónico, las charlas cotidianas con los choferes históricos y los recorridos que conectaban los puntos más alejados del ejido municipal, desde el Km 8 hasta Stella Maris o los cerros más empinados de la ciudad. “Son historias de vida que quedan guardadas en cada boleto de papel; todavía los tengo. El colectivo era el punto de encuentro de los estudiantes, los trabajadores del petróleo y las familias”, remarcó un vecino en Radio del Mar.
Entre los comentarios más destacados de la audiencia, surgieron anécdotas de choferes legendarios que conocían el nombre de cada pasajero, anécdotas de viajes escolares repletos de alumnos y el recuerdo de aquellos viejos colectivos que desafiaban el barro y las pendientes de los barrios. Algunos recordaron los colectivos también de la empresa Comodoro.
El cese de las frecuencias de la histórica firma no solo representó una reestructuración operativa y laboral en la ciudad, sino también un balance emocional para miles de usuarios que crecieron y se desplazaron cotidianamente a bordo de los micros que, durante décadas, pintaron el paisaje urbano local.