Bergés cumplía condena a prisión perpetua bajo arresto domiciliario por su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad cometidos en centros clandestinos de detención que integraban el denominado “Circuito Camps”.
El exmédico policial fue condenado por su participación directa en sesiones de tortura y por asistir los partos de mujeres secuestradas en condiciones infrahumanas, colaborando activamente en la apropiación de menores.
El reclamo de las víctimas: “Murió sin decirnos la verdad”
La noticia generó una fuerte reacción en los organismos de derechos humanos y en los sobrevivientes. Teresa Laborde Calvo, hija de la histórica referente Adriana Calvo (la primera testigo en el Juicio a las Juntas), expresó su indignación a través de las redes sociales.

“Murió el ‘obstetra del mal’ sin decirnos dónde están los bebés que se robó”, denunció Laborde Calvo, quien nació en un patrullero mientras su madre era trasladada por el propio Bergés hacia el Pozo de Banfield. En un mensaje cargado de dolor, la activista reclamó que el represor se lleva a la tumba información vital sobre la identidad de los nietos que aún son buscados por las Abuelas de Plaza de Mayo.