El oficialismo en el Senado acelera el tratamiento de la reforma laboral y apunta a llevar el proyecto al recinto el próximo 11 de febrero, mientras intensifica gestiones para garantizar el quórum y consolidar los votos necesarios.
Aunque el ciclo formal de consultas ya concluyó, los equipos técnicos de La Libertad Avanza, liderados por Josefina Tajes y Cristian Larsen, continúan reuniéndose con sectores empresariales para ajustar detalles que podrían modificarse directamente durante la sesión.
El proyecto cuenta con dictamen de mayoría y no se reabrirá el debate en las comisiones. Por su parte, Unión por la Patria presentó un dictamen de minoría y ratificó su rechazo a la iniciativa impulsada por el Gobierno.
En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, avanza en negociaciones políticas con gobernadores para sumar respaldos. En ese marco, mantuvo encuentros con mandatarios provinciales con el objetivo de reforzar el apoyo a la modernización laboral.
Según el conteo de votos, el oficialismo parte de un piso de 24 senadores, con expectativas de sumar el respaldo del bloque radical y de legisladores provinciales. Si logra consolidar esos apoyos, quedaría cerca del quórum de 37 senadores necesarios para abrir la sesión.
El panorama en la Cámara alta se presenta favorable, aunque desde el Gobierno reconocen que la construcción de mayorías deberá sostenerse tanto en la votación general como en el tratamiento particular de artículos clave, especialmente los vinculados al capítulo fiscal y a impuestos coparticipables.