Durante el rezo del Ángelus, el Sumo Pontífice instó a los líderes mundiales a asumir su “responsabilidad moral” para detener los bombardeos antes de que la crisis se convierta en un “abismo irreparable” para la humanidad.
El mensaje papal se produce en el momento de mayor tensión en Medio Oriente, luego de que se confirmaran víctimas fatales en ciudades israelíes como Beit Shemesh y de que el gobierno iraní prometiera represalias por la muerte del ayatolá Alí Jamenei. León XIV enfatizó que la paz no se construye con amenazas ni armas, sino mediante un “diálogo razonable y sincero”, reclamando que la diplomacia recupere el protagonismo para evitar una conflagración regional.
Además de referirse a la crisis en Teherán y Tel Aviv, el Pontífice extendió su preocupación a los recientes enfrentamientos entre Afganistán y Pakistán, pidiendo retomar las negociaciones de manera inmediata. Su discurso resuena especialmente en Argentina, a la espera del próximo viaje del presidente Javier Milei al Vaticano para encontrarse con el flamante mandatario de la Iglesia Católica.