El precio internacional del petróleo registró un fuerte salto en los últimos días y volvió a superar la barrera de los 100 dólares por barril, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y temores sobre el suministro global.
El crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, registró un incremento del 18,98%, equivalente a 17,25 dólares, y se ubicó en 108,15 dólares por barril hacia las 18:12 (hora del este). Por su parte, el petróleo Brent, principal referencia internacional, subió 16,19%, sumando 15,01 dólares y alcanzando los 107,70 dólares por barril.
De acuerdo con analistas del mercado energético, se trata del avance más significativo en el mercado de futuros desde 1983, reflejo de la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente y los riesgos sobre rutas estratégicas de transporte de crudo.
La última vez que el precio del petróleo había superado los 100 dólares fue en 2022, tras la invasión de Rusia a Ucrania, que generó una fuerte volatilidad en los mercados energéticos globales.
Conflicto y logística energética
Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la contienda “ya estaba ganada”, la situación en la región aún presenta altos niveles de tensión.
Informes internacionales señalan que Irán habría designado como nuevo líder supremo a Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Alí Jamenei, tras la muerte de este último en una operación atribuida a fuerzas de Estados Unidos e Israel al inicio del conflicto.
En paralelo, el foco también está puesto en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, señaló en una entrevista con CNN que el tráfico marítimo podría normalizarse una vez que se reduzca la capacidad de Irán para amenazar embarcaciones en la zona.
“No falta mucho para que se reanude con mayor regularidad el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz”, afirmó el funcionario, aunque reconoció que actualmente la circulación todavía no es normal. “En el peor de los casos, serían unas pocas semanas, no meses”, agregó.
Qué impacto podría tener en Chubut
El escenario internacional también genera expectativas en las provincias petroleras argentinas. Un barril por encima de los 100 dólares podría representar un alivio fiscal importante para distritos como Chubut, donde las regalías hidrocarburíferas constituyen una de las principales fuentes de ingresos provinciales.
En este contexto, una suba sostenida del precio internacional del crudo incrementaría la recaudación por producción petrolera, lo que podría fortalecer las finanzas provinciales.
Además, precios elevados del petróleo suelen mejorar la rentabilidad de los yacimientos convencionales, lo que podría incentivar nuevas inversiones o la reactivación de equipos en la Cuenca del Golfo San Jorge, una de las regiones históricas de producción del país, con epicentro en Comodoro Rivadavia.
Si el escenario internacional continúa tensionado y el barril se mantiene en niveles altos, el impacto podría sentirse tanto en las regalías provinciales como en la actividad petrolera regional, un sector clave para la economía patagónica.